|
Contar con una cobertura de salud es fundamental para tener tranquilidad en nuestras vidas. Los accidentes y las enfermedades vienen sin avisar. Es por ello que siempre tenemos que tener muy claro la máxima: los seguros se compran con salud y se pagan con dinero. Hay que contratar los seguros cuando se está sano, porque cuando ya nos vino alguna enfermedad, ese padecimiento será considerado como una pre-existencia y no estará cubierto, si acaso es que la compañía llega a aceptarte.
Afortunadamente, a pesar de los altísimos incrementos en los hospitales privados y en los honorarios de los médicos, hay muchas opciones para todos los presupuestos. Lo fundamental es contar con una asesoría personalizada que te permita conocer cuales son los alcances y las limitaciones de la póliza que contrates. |